Dulce Nombre de Jesús
El origen de nuestra hermandad
La imagen del Dulce Nombre de Jesús constituye el origen devocional y fundacional de la hermandad y es, sin duda, una de las tallas más antiguas y singulares del patrimonio religioso de Osuna. Se trata de una imagen de Jesús Niño, conocida popularmente como «El Niño Perdido» o «Niño de la Bola», cuya iconografía remite a los pasajes evangélicos de la infancia de Cristo y al culto al Santo Nombre de Jesús, muy difundido a partir de finales de la Edad Media. La talla está atribuida a la Escuela Sevillana y fechada a finales del siglo XV, lo que la convierte en una Imagen de enorme valor.
"Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble, en los cielos y en la tierra..."
Espejo de los más jóvenes
Presenta las características propias de la imaginería tardogótica, con una anatomía serena, proporciones delicadas y una expresión dulce y cercana que favorece la devoción popular. Su rostro refleja ternura y solemnidad a partes iguales, subrayando el carácter divino del Niño Jesús sin perder el componente humano propio de su infancia. Esta imagen fue el eje central de la primitiva Hermandad de Gloria, fundada en 1582, y ha permanecido a lo largo de los siglos como símbolo identitario de la corporación. Su presencia procesional en el primer paso del Domingo de Ramos enlaza directamente con las raíces históricas de la hermandad.
"... y toda lengua proclame, Jesucristo es el Señor para Gloria de Dios Padre."
Espejo de los más jóvenes
Recuerdo vivo del culto primigenio al Dulce Nombre de Jesús y la profunda devoción que ha despertado generación tras generación en el pueblo de Osuna. La Imagen procesiona cada Domingo de Ramos bajo un templete gótico que simula el templo donde Jesús se perdió durante tres días. Actualmente el paso en el que procesiona es portado a costal por 28 costaleros, aunque hasta 2010 recorría las calles de la Villa en un paso de ruedas llevado por 5 costaleros.
